2020-05-30
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Semillero de líderes y proyectos educativos en el Alto San Jorge
El ambiente pedagógico del sur de Córdoba se transforma gracias a la millonaria inversión social de Cerro Matoso.

La apuesta de Cerro Matoso en el área vecina a la operación de la mina ha cambiado el paisaje. Por generaciones, los jóvenes de origen campesino, afro e indígena estudiaron su primaria y secundaria bajo los árboles porque las instalaciones educativas no tenían aire acondicionado o las aulas no ofrecían garantías. Hoy, en cambio, existe una infraestructura educativa eficiente. En Montelíbano, en el tradicional sector de la calle 25 frente a la Ciudadela Paimaná, en donde la gente divisó las oficinas de la minera, se levanta imponente la sede del SENA del San Jorge. Allí, Cerro Matoso reconstruyó y donó la moderna edificación para que miles de cordobeses adelanten sus estudios tecnológicos.

Las expectativas de un amplio sector de la población han cambiado, sobre todo en los jóvenes. Se debe a que 104 adolescentes están estudiando carreras universitarias patrocinados por Cerro Matoso a través del Programa de Becas.

“En Cerro Matoso hemos puesto todo el empeño para que este gran proyecto de educación cumpla con las características que deben tener las instituciones: sedes cómodas, didácticas, alegres, limpias, modernas. Respaldos integrales para los becarios, en el que el acompañamiento es esencial. Proyectos que contribuyan a la protección de la primera infancia, hacen parte también de nuestra apuesta”, explica el presidente de Cerro Matoso, Ricardo Gaviria.

El directivo se refiere al Centro de Desarrollo Infantil (CDI) Los Cisnes, que fue reconstruido con una inversión de 2.365 millones de pesos, de los cuales Cerro Matoso aportó 1.500 millones. Esa institución albergan 380 niños menores de 6 años de edad provenientes de comunidades vulnerables.

Una enorme y tradicional casona en donde funcionó durante décadas la Fundación Cerro Matoso fue donada, de otro lado, a la Universidad de Córdoba. Allí comenzó a funcionar el Centro de Idiomas con una inversión de alrededor de 650 millones de pesos.

NACE UN SEMILLERO DE LÍDERES

Este año los becarios de Cerro Matoso y pioneros del proyecto terminarán sus materias y avanzarán en las prácticas. Las carreras en las que se están formando son, entre otras, Psicología, Ingenierías de Minas, Industrial y Ambiental, Administración de Empresas, Comunicación Social y Corporativa, Trabajo Social y Gastronomía. Se han beneficiado, hasta el momento, 104 jóvenes –58 por ciento son mujeres– de las veredas de Pueblo Flecha, Puerto Colombia, Boca de Uré, Puente Uré, Torno Rojo, Centroamérica y La Odisea. Los jóvenes adelantan sus estudios en las ciudades de Medellín, Bogotá, Barranquilla y Montería, entre otras.

El vicepresidente de Asuntos Corporativos de Cerro Matoso, Luis Marulanda, asegura que “es un orgullo para la empresa poder construir hombro a hombro los sueños de los becados, jóvenes con grandes aspiraciones y deseos de superación. Este proyecto transforma la vida de las comunidades”.

Los grupos étnicos habitantes de la región son el pueblo indígena zenú, los afrodescendientes y las comunidades campesinas. De esos colectivos provienen los becarios beneficiados. Muchos de ellos recuerdan que crecieron asistiendo a clase debajo de los árboles en busca de algo de sombra o narran que debían caminar muchas horas para llegar a la escuela. Esas imágenes son diferentes hoy, cuando asisten a las universidades en grandes ciudades y tienen el respaldo no solo de Cerro Matoso, sino de sus familias.

La especialista del área de Comunidades de la empresa, Marbel Muñoz, explica que durante el proceso “se decidió no solo entregar, a los beneficiados, los aportes de matrículas y sostenimiento, sino que se activó un plan de acompañamiento debido a que se trata de jóvenes campesinos que desconocen los entornos urbanos y académicos”.

Para Irrael Aguilar, líder indígena Zenú del Alto Jorge, “la educación es lo más importante para las nuevas generaciones en el mundo moderno y Cerro Matoso se está convirtiendo en ese epicentro de fortalecimiento a la educación en la región”.